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UTPL: El proyecto Amatech optimiza el secado de cacao y transforma la producción de ochenta familias

  • hace 16 horas
  • 5 min de lectura

Más de ochenta familias de la comunidad Wayrayaku mejoran la calidad de su producción y evitan pérdidas por la humedad ambiental. Una alianza entre la UTPL, IEEE Ecuador y actores locales transforma una debilidad productiva en un modelo sostenible y educativo.


En el corazón de la Amazonía ecuatoriana, donde la lluvia ha sido históricamente una aliada y una amenaza para los productores de cacao, una apuesta tecnológica está cambiando el rumbo de decenas de familias. Más de ochenta hogares de la comunidad Wayrayaku, en Tena, escriben una nueva historia productiva marcada por la innovación y el trabajo colectivo. El proyecto Amatech, coordinado por la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), responde a una problemática concreta: las pérdidas económicas derivadas del secado artesanal del grano en condiciones climáticas adversas. La iniciativa busca cerrar la brecha entre el potencial genético del cultivo y las limitaciones infraestructurales de los pequeños agricultores, quienes históricamente han dependido de la variabilidad climática para obtener un producto comercializable.


Hablar de cacao en Ecuador es hablar de historia, economía y cultura. El país es reconocido mundialmente por producir cacao fino de aroma. Según datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Ecuador concentra alrededor del sesenta por ciento de la producción mundial de esta variedad de alta calidad, lo que lo posiciona como un actor estratégico en el mercado internacional. Miles de familias rurales dependen directamente de este cultivo para sostener su economía y garantizar su seguridad alimentaria. La exportación de este insumo genera divisas fundamentales para la balanza comercial, pero la distribución de esos beneficios rara vez llega de manera equitativa a la base de la cadena productiva. Sin embargo, detrás del prestigio internacional existen desafíos estructurales que afectan a los pequeños productores, especialmente en zonas rurales y amazónicas.


Diagnóstico participativo y alianza internacional


La Organización Internacional del Cacao (ICCO) reconoce las características aromáticas y el valor premium del grano ecuatoriano, pero el clima húmedo dificulta procesos fundamentales como el secado. La relevancia de Amatech cobra mayor dimensión al considerar el papel que el cultivo representa para la economía nacional. La iniciativa nació precisamente de esa necesidad detectada en campo. Según explica Carlos Calderón, director del proyecto, el proceso comenzó con un trabajo de observación comunitaria y un levantamiento sistemático de problemáticas. Posteriormente, la propuesta se presentó a la convocatoria internacional Tech4Good, impulsada por el Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE), organización global que financia proyectos tecnológicos con impacto social.


Desde un enfoque metodológico, la iniciativa no se concibió únicamente desde la academia, sino en diálogo directo con los beneficiarios. Calderón ratifica que este enfoque participativo permitió identificar que “el punto más débil era el secado del cacao. Ahí se dañaba el producto por el clima, generando pérdidas económicas para los productores”. En respuesta al diagnóstico, se implementó un sistema tecnificado de secado compuesto por una infraestructura de cuarenta y ocho metros cuadrados, equipada con componentes eléctricos, electrónicos y mecánicos diseñados a medida. Según el investigador, el nuevo sistema permite controlar variables como la temperatura y el tiempo, lo que garantiza un proceso más eficiente, higiénico y seguro. La intervención técnica prioriza la eficiencia energética y utiliza materiales resistentes a la corrosión propia de la selva.


Infraestructura que controla la humedad


A diferencia del método tradicional, que depende exclusivamente del sol, esta tecnología reduce significativamente la aparición de hongos y bacterias. Ronny Cabrera, voluntario de IEEE y director técnico del proyecto, enfatiza el impacto comunitario: “Antes se utilizaban técnicas artesanales y muchas veces el producto se echaba a perder. Ahora hay un beneficio económico, ambiental y también en la salud”. El sistema incorpora sensores de humedad y termostatos digitales que ajustan automáticamente la ventilación, evitando la sobreexposición térmica que degrada los ácidos grasos del grano. Esta precisión técnica asegura que el producto final cumpla con los estándares de exportación exigidos por compradores europeos y asiáticos, mercados que penalizan severamente la presencia de contaminantes microbiológicos.


El alcance de Amatech trasciende lo productivo. De manera directa, beneficia a más de ochenta familias, aproximadamente quinientas personas. De forma indirecta, podría alcanzar a más de trescientos productores del cantón Tena. La iniciativa integra un componente educativo clave, por la participación de exalumnis de la UTPL y docentes involucrados activamente en la construcción e implementación del sistema, desde las instalaciones eléctricas hasta las adecuaciones de infraestructura. Cabrera comenta el valor agregado del proyecto debido a que adolescentes “pudieron aplicar conocimientos teóricos en un contexto real. Participaron en la instalación, en capacitaciones y en todo el proceso”. La vinculación con la academia transforma el equipamiento en un laboratorio vivo donde la teoría se valida con la práctica comunitaria.


Educación y autogestión en territorio


Este modelo fortalece el vínculo entre educación y territorio, promueve aprendizajes prácticos y fomenta el empoderamiento comunitario en zonas donde el Estado no llega con facilidad. La transferencia tecnológica se convierte así en una herramienta de cohesión social. La sostenibilidad constituye uno de los pilares de Amatech. Con esta premisa, la administración del sistema ha sido transferida a la Unidad Educativa Fiscomisional “Ernesto Ophuls”, que ofrecerá el servicio de secado a productores locales mediante un pago simbólico destinado al mantenimiento. Este esquema busca garantizar la continuidad del proyecto y fomentar la autogestión. “Lo que buscamos es generar un impacto tangible en el territorio. Que la universidad no se quede solo en el laboratorio, sino que transforme realidades”, añade Calderón.


El proyecto no se detiene en el secado. Los impulsores ya visualizan nuevas etapas orientadas a fortalecer otros eslabones de la cadena, como la comercialización, el empaquetado o el asesoramiento agrícola. Calderón lo resume: “La idea es apoyar en los puntos más débiles de toda la línea de producción, para generar mayor impacto en las familias”. La iniciativa abre una reflexión sobre el papel de la academia en el desarrollo rural. Frente a limitaciones institucionales, proyectos como este evidencian la capacidad de las universidades para generar soluciones concretas y escalables. “Si no lo hacen este tipo de organizaciones, ¿quién lo hace?”, cuestiona el investigador.


Proyección hacia la cadena productiva completa


Amatech no solo introduce tecnología en la Amazonía ecuatoriana; instala una nueva lógica de trabajo colaborativo donde el conocimiento, la comunidad y la sostenibilidad convergen. El sistema refleja una apuesta por el futuro de las familias productoras y por el fortalecimiento de uno de los productos emblemáticos del país. La articulación entre academia, ingeniería y saber local demuestra que la innovación técnica, cuando se ancla en las necesidades reales del territorio, se convierte en un motor de desarrollo equitativo y resiliente. Este enfoque sitúa a la UTPL como un actor clave en la transformación productiva de la región, validando un modelo de investigación aplicada que prioriza el bienestar humano y la preservación de los ecosistemas amazónicos.


 

Investigador


Carlos Calderón Córdova

 

Investigador científico, Profesor universitario y Consultor. Su misión es contribuir al avance tecnológico de Ecuador y de Latinoamérica mediante la investigación y la innovación enfocadas en la Transformación Digital de la Industria y en la Transferencia de Tecnología desde el sector Académico hacia el sector Productivo.


Como Profesor Universitario, tiene 18+ años de experiencia en programas de Pregrado y Posgrado. Ha colaborado como docente en Universidades de Ecuador y Latinoamérica: UTPL, UTA, ESPOCH, UTMACH, UESalvador y UContinental. Entre los programas relevantes, se menciona: Maestría en Industria 4.0 con mención en Transformación Digital, M. en Inteligencia Artificial, M. en Control y Automatización, M. en Ingeniería para la Industria, M. en Software, M. en Sistemas de Propulsión Eléctrica, entre otros.


Ha recibido Premios y Reconocimientos como: IEEE Undergraduate Teaching Award (IEEE, Inglaterra 2025), Premio Nacional Mejor Inventor Académico (CEDIA, Ecuador '20/ '22/ '24), Reconocimiento Internacional IEEE Senior Member (IEEE, EEUU 2020), Reconocimiento Ecuador Innova (Vicepresidencia de la República del Ecuador, 2014), entre otros.

 

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