ZURICH: La resiliencia no se improvisa, El llamado a la acción estratégica ante la alerta roja en Ecuador

● Un plan de respuesta a emergencias diseñado con meses de antelación y respaldado por la alta dirección disminuye drásticamente los daños a la propiedad y evita la interrupción prolongada de las operaciones comerciales.
● La verdadera efectividad de la prevención radica en la contratación oportuna de un seguro especializado. Este respaldo es capaz de absorber el impacto económico real, garantizar los recursos para la reconstrucción y proteger el patrimonio de la empresa.
El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional elevó oficialmente la alerta de naranja a roja en todo el Ecuador debido a la evolución de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. Aunque las autoridades aclararon que la medida no significa que todo el país vaya a enfrentar inmediatamente condiciones climáticas extremas —como lluvias, inundaciones o deslizamientos—, enfatizaron que la evidencia técnica confirma que las condiciones oceánicas y atmosféricas podrían intensificarse durante los próximos meses. A pesar de que no existe una fecha precisa para el inicio de las precipitaciones fuertes, la inacción no es una opción. En este escenario, la prevención no debe considerarse un costo operativo, sino una estrategia de supervivencia activa y de recuperación acelerada.
Sin embargo, la respuesta local refleja una peligrosa vulnerabilidad institucional. De los 246 Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) convocados a presentar sus planes de prevención, 161 no entregó la documentación a tiempo y de ellos, 46 planes fueron devueltos por observaciones técnicas. Esta falencia en el primer nivel de respuesta —responsable del mantenimiento de alcantarillado, limpieza de drenajes y desazolve de ríos— traslada de forma inmediata una mayor cuota de responsabilidad y exposición al sector privado.
La brecha entre el corto plazo y la realidad climática
Esta falta de preparación local coincide con un fenómeno global preocupante. Según la más reciente Encuesta de Percepción de Riesgos Globales (GRPS), las empresas están cayendo en una especie de "miopía corporativa": empujadas por las presiones económicas inmediatas, han relegado las amenazas ambientales en sus prioridades de corto plazo, desplazando los eventos climáticos extremos en sus rankings de urgencia.
La paradoja es riesgosa. Mientras las organizaciones atienden lo urgente del día a día, el mismo estudio muestra que, en un horizonte de 10 años, los eventos meteorológicos extremos se posicionan indiscutiblemente como el riesgo número uno para la economía mundial. Esta desconexión entre la calma aparente de hoy y la severidad del mañana deja a las empresas vulnerables a fallas en la infraestructura, cortes de energía e interrupciones en la cadena de suministro justamente cuando la amenaza está a la puerta.
Desde la perspectiva de la gestión de riesgos, la mayoría de los eventos hidrometeorológicos ofrecen ventanas de advertencia lo suficientemente amplias como para proteger una operación. El desafío fundamental no es el tiempo disponible, sino la anticipación y estructura con la que la alta dirección activa sus protocolos.
"La verdadera resiliencia no se improvisa en medio de la tormenta; se diseña con meses de anticipación en las salas de estrategia, con el respaldo absoluto de la alta dirección. Cuando el agua amenaza las instalaciones, un plan de respuesta a emergencias ejecutado con precisión matemática no solo protege los activos físicos y la vida de los colaboradores, sino que blinda el activo más valioso de cualquier organización: la continuidad de su negocio. En Zurich Seguros Ecuador, trabajamos para que las empresas pasen de la cultura de la reacción a una estrategia de supervivencia activa y recuperación acelerada." Andrés Aguirre, CEO de Zurich Seguros Ecuador
De la estrategia a la acción: 4 pilares de blindaje operativo
Para cerrar la brecha entre la amenaza teórica y la protección real, Zurich sugiere abordar la preparación a través de cuatro frentes tácticos interconectados:
Protección e infraestructura crítica: Cada dólar invertido en mitigación previa ahorra hasta cinco dólares en costos de recuperación. Es prioritario realizar mantenimiento de techos, instalar válvulas antirretorno en desagües e inspeccionar los sistemas eléctricos y de climatización que operarán bajo alta demanda.
Autonomía de recursos: Ante probables cortes o racionamientos, las empresas deben evaluar su dependencia de las redes públicas e implementar sistemas de reserva de agua y generadores de energía previamente testeados.
Resiliencia en la cadena de suministro: Las inundaciones o deslaves suelen aislar rutas clave. Diversificar la base de proveedores geográficamente y ajustar los niveles de inventario crítico evita paralizaciones operativas por falta de insumos.
Seguimiento institucional y transferencia del riesgo: Es vital mantener un monitoreo constante de los boletines oficiales (como el Comité Erfen) y revisar minuciosamente las coberturas de Daño Material e Interrupción de Negocio (lucro cesante) para asegurar el flujo de caja necesario en caso de una eventual reconstrucción.
En paralelo, la protección física requiere de una cultura de prevención activa. Por ello, el equipo de Marketing & Comunicaciones de Zurich impulsa la campaña "Guardianes del Futuro 2026", bajo el lema “¡Prevenir el mañana, es proteger el hoy!”. La iniciativa busca convencer a la sociedad de que pequeñas acciones cotidianas evitan grandes pérdidas. Zurich actúa como un socio técnico que acompaña a sus audiencias a través de las cuatro fases del riesgo: anticipar, prepararse, asegurarse y recuperarse.
Esta campaña ofrece recomendaciones accionables adaptadas a cada entorno cotidiano. Para el vehículo, se sugiere evitar zonas inundables, realizar mantenimientos preventivos y revisar los límites de cobertura. En el hogar, la prioridad es inspeccionar techos y desagües, resguardar documentos de valor y armar un kit de emergencias. Para las Pymes, se aconseja blindar instalaciones, estructurar planes internos de emergencia y respaldar datos clave. En la rutina diaria, se promueve planificar rutas alternativas y mantener a la mano los números de asistencia.
El factor humano como eje transversal
Ningún protocolo ni inversión financiera rinde frutos si no se traduce en memoria operativa. La efectividad final del plan dependerá de la capacitación constante del personal, la realización de simulacros periódicos y la coordinación con los organismos de socorro locales. Ante la inminencia de El Niño, la preparación estructurada no es un lujo, sino la única ventaja competitiva real para proteger el patrimonio y garantizar la sostenibilidad de las empresas en el Ecuador.
ACERCA DE ZURICH SEGUROS
Zurich Insurance Group (Zurich) es una aseguradora líder multicanal que atiende tanto a personas como a empresas, en más de 200 países y territorios. Fundada hace 150 años, Zurich está transformando los seguros. Además de ofrecer protección de seguros, Zurich ofrece cada vez más servicios de prevención, como aquellos que promueven el bienestar y mejoran la resiliencia climática.
Reflejando su propósito de “crear juntos un futuro mejor”, Zurich aspira a ser una de las empresas más responsables y de mayor impacto en el mundo. Tiene como objetivo emisiones netas cero para 2050, y tiene la calificación ESG más alta posible de MSCI. En 2020, Zurich lanzó el proyecto Zurich Forest para apoyar la reforestación y la restauración de la biodiversidad en Brasil.
El Grupo Zurich tiene alrededor de 60.000 empleados y tiene su sede en Zurich, Suiza. Zurich Insurance Group Ltd (ZURN), cotiza en SIX Swiss Exchange y tiene un programa de Recibo de depósito estadounidense (ZURVY) de nivel I, que se negocia extrabursátil en OTCQX. Más información disponible en www.zurich.com.





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