top of page

NETLIFE: De niñas a líderes en tecnología, una brecha que aún espera cerrarse

  • hace 11 horas
  • 2 Min. de lectura

Pie de foto: Cortesía de la Unidad Educativa Primicias de la Cultura de Quito.


Cada cuarto jueves de abril se conmemora el Día Internacional de las Niñas en las TIC, una iniciativa impulsada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones que invita a mirar de frente una realidad, el acceso de niñas y jóvenes al mundo tecnológico sigue siendo desigual.


Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en 2022 poco más de 2.000 mujeres estudiaban carreras vinculadas con ciencia y tecnología, mientras que en el caso de los hombres esta cifra era cuatro veces mayor. Esta tendencia se mantiene para 2025, un estudio de la UTPL señala que solo el 16% de mujeres opta por carreras STEM y apenas tres de cada 10 profesionales en tecnología son mujeres. A nivel global, la situación no es muy distinta; y de acuerdo con ONU Mujeres, en 2025 menos del 30% de las personas dedicadas a la investigación son mujeres, una proporción que disminuye aún más en áreas como programación o ingeniería.


Detrás de estos números hay múltiples factores como los estereotipos de género, falta de referentes, barreras educativas y limitaciones en el acceso a oportunidades. Por eso, hablar de niñas en tecnología es hablar de vocación pero también de condiciones.


En este contexto, el rol de las organizaciones resulta clave, más allá del discurso, la forma en que se construyen equipos, se abren espacios y se generan oportunidades puede marcar la diferencia. En Netlife, por ejemplo, el 57 % de los cargos gerenciales están liderados por mujeres y el 40 % de su nómina está conformada por talento femenino, una señal de cómo la participación puede fortalecerse cuando existen entornos que promueven la equidad.


El acceso a conectividad también cumple un rol determinante, iniciativas como Conexión sin Barreras, impulsada por Netlife, parten de una premisa clara donde el internet es un habilitador de oportunidades. Desde 2023, el programa ha implementado 88 conexiones en unidades educativas rurales y espacios comunitarios, beneficiando a más de 73.500 estudiantes y docentes. Este tipo de acciones reduce brechas geográficas y permite que más niñas y jóvenes se acerquen al mundo digital, desarrollen habilidades tecnológicas y amplíen sus posibilidades en sectores donde aún están subrepresentadas.


“Creemos que la tecnología debe ser una herramienta para cerrar brechas sociales y económicas, especialmente aquellas que afectan a mujeres y jóvenes en su acceso al empleo”, señala Patricia Paz, Gerente Nacional de Asuntos Corporativos, Sostenibilidad e Integridad.


Sin embargo, el desafío va más allá de una sola organización, se trata de construir un ecosistema donde más niñas puedan verse a sí mismas en estos espacios. Incorporar más mujeres en tecnología es una condición para la innovación, la diversidad de pensamiento y el desarrollo sostenible. Cada niña que accede a oportunidades en el ámbito digital amplía su propio futuro y el de su entorno.

Comentarios


bottom of page