FUNDACIÓN METROFRATERNIDAD: Cerca de 1.000 millones de casos de deterioro visual pudieron prevenirse actuando a tiempo durante la infancia

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 1.000 millones de casos de deterioro de la visión pudieron prevenirse o siguen sin tratamiento. En Ecuador, la Sociedad Ecuatoriana de Pediatría señaló en 2026 una prevalencia de ceguera infantil de 0,6 por cada mil niños. Identificar estos problemas visuales a tiempo es clave para evitar afectaciones en el desarrollo y la calidad de vida de los niños.
El desafío no está únicamente en detectar una dificultad visual. Para muchas familias, acceder a un especialista, trasladarse hasta un servicio de salud o asumir el costo de exámenes y tratamientos puede retrasar la atención. A estas barreras económicas y geográficas se suma la falta de información sobre enfermedades que, sin un diagnóstico oportuno, pueden comprometer seriamente la visión de un niño.
Desde 1986, Fundación Metrofraternidad trabaja para reducir las barreras de acceso a la atención médica especializada. En 2005, incorporó el Programa de Prevención de Ceguera Infantil, que facilita el acceso a atención oftalmológica especializada para niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, especialmente aquellos con patologías complejas que requieren una intervención quirúrgica. Esta labor es posible gracias a la alianza entre Fundación Metrofraternidad y su cuerpo médico voluntario.
Desde enero hasta agosto de 2026, el Programa de Prevención de Ceguera Infantil registró 1.320 atenciones oftalmológicas y 92 cirugías. Año a año, Metrofraternidad gestiona alrededor de 3.000 atenciones médicas y realiza cerca de 250 cirugías de alta complejidad en sus 6 especialidades médicas, como parte de su trabajo sostenido por la salud infantil del Ecuador.
“Hay problemas que pueden parecer menores inicialmente, pero que durante la infancia requieren atención. Entre nuestros pacientes encontramos con frecuencia ambliopía u ‘ojo vago’, además de cataratas y glaucomas infantiles, retinopatía de la prematuridad entre otros. Identificar estas patologías oportunamente nos permite definir qué necesita cada niño y actuar antes de que su desarrollo visual se vea más comprometido”, explica la Dra. Andrea Molinari, Oftalmóloga Pediátrica del Hospital Metropolitano y médica voluntaria en Fundación Metrofraternidad.
La experiencia del programa muestra cómo una intervención oportuna puede cambiar el desarrollo de un niño. Una de las pacientes atendidas, Guadalupe, una niña con estrabismo que vive bajo el cuidado de su abuela, pudo acceder a las cirugías que necesitaba. Tras las intervenciones, su condición visual mejoró y pudo continuar su proceso educativo en mejores condiciones. Actualmente, continúa con controles médicos y presenta una evolución favorable.
“Casos como este reflejan el porqué la prevención y el acceso oportuno a la atención especializada son tan importantes. Nuestro propósito es que una situación de vulnerabilidad no impida que un niño reciba el diagnóstico, seguimiento y la cirugía que necesita para proteger su visión”, señala Patricia Solano, Administradora General de Fundación Metrofraternidad.
Según las necesidades de cada paciente, el programa contempla evaluaciones oftalmológicas, exámenes especializados y procedimientos quirúrgicos. Para los estudios complementarios, Metrofraternidad mantiene una alianza con Oftalmotec, que facilita el acceso a costos reducidos a pacientes de recursos económicos muy limitados
En el marco del Mes de la Visión, Fundación Metrofraternidad recuerda a padres y cuidadores que no es necesario esperar a que un niño presente una dificultad visual evidente para acudir a una evaluación oftalmológica.
Durante octubre, las familias pueden agendar una consulta por $10 a través de Facebook e Instagram, @metrofraternidad, o comunicándose al 095 864 5488.





Comentarios