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UNACEM: Los riesgos psicosociales ante una nueva realidad laboral, acciones empresariales

UNACEM Ecuador, considera al desarrollo de las personas como un eje habilitador de la estrategia organizacional.

En el año 2020, un virus desconocido sorprendió a la humanidad y cambió la “normalidad” existente, impactando la vida y el comportamiento de las personas y sus actividades; la COVID-19 además de suponer una amenaza para la salud pública también lo ha sido para la salud ocupacional pues ha implicado la aparición o el incremento de riesgos psicosociales en contextos laborales, riesgos que pueden afectar la salud del trabajador y que según especialistas médicos deben ser tratados a tiempo.


La Declaración del Centenario de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el futuro del trabajo, adoptada en junio de 2019, proclama que "las condiciones de trabajo seguras y saludables son fundamentales para el trabajo decente". A escala mundial y en el país, empresas y organizaciones han considerado crear medidas preventivas y nuevos hábitos para el bienestar del personal, así como también incrementar los espacios de diálogo entre las áreas directivas y los colaboradores.


Nuevos desafíos

Las organizaciones que desean trascender están llamadas a fomentar el desarrollo profesional y personal de sus colaboradores al ser ellos actores fundamentales en su desempeño, e incluso ir más allá y brindarles acompañamiento, sobre todo en un contexto de pandemia en donde la salud emocional ha sido afectada. Por ejemplo, UNACEM Ecuador, empresa que considera al desarrollo de las personas como un eje habilitador de la estrategia organizacional, durante el último año adoptó un plan de bienestar laboral en el que se consideraron los resultados del diagnóstico de riesgos psicosociales efectuado bajo la normativa que exige el Ministerio de Trabajo.


Un plan de bienestar laboral contempla al menos estas aristas:


· Salud en el trabajo: Va de la mano con el nivel y calidad de vida del individuo y su familia; por ello es indispensable la promoción de hábitos de higiene y trabajo seguro, actividad física regular y controles de salud periódicos y preventivos.


· Alimentación saludable: La nutrición desempeña un papel fundamental en el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas. De hecho, hoy en día los alimentos no se consideran simplemente como un medio para saciar el hambre sino como una fuente que proporciona los nutrientes necesarios para la formación, construcción y reparación de tejidos.


· Apoyo psicológico: El asesoramiento especializado ayuda a las personas a manejar la mezcla de emociones acerca de los desafíos de la vida y a responder a ellos. Gracias al trabajo de un profesional se puede contribuir al manejo temprano de la depresión y la ansiedad, a una comunicación efectiva con el equipo y al abordaje sano de las relaciones con familiares y amigos.

Programas de fomento a la salud en el ámbito empresarial

Las actividades contempladas en el Plan de Bienestar 2021 de UNACEM Ecuador responden a varios programas de fomento a la salud que maneja la empresa, como: “Reto a tu salud”, que incluye una serie de estímulos a los trabajadores, para incentivar la actividad física, alimentación equilibrada y otros hábitos de vida saludable.


Hemos incluido dentro de nuestra programación de acompañamiento al trabajador la participación de sus familiares, quienes forman parte de las actividades de entrenamiento deportivo básico y capacitaciones. De igual forma, hemos asumido con responsabilidad los nuevos desafíos que exige la legislación en el ámbito laboral, al incluir un plan de sensibilización en el marco de la atención y prevención en casos de violencia y acoso laboral hacia las mujeres, al encontrase dentro del grupo de atención prioritaria por su condición de vulnerabilidad”, comentó Patricio Jaramillo, médico ocupacional de la cementera.


Definitivamente la pandemia hizo centrar la atención de las empresas en un aspecto fundamental: la salud emocional; la consecución de metas organizacionales debe conjugarse con un entorno de trabajo seguro y saludable que considere a los riesgos psicosociales como parte integral de los planes de prevención y mitigación de riesgos laborales. Las organizaciones que dan prioridad y piensan en el bienestar de sus públicos internos, en diferentes ámbitos, poseen la capacidad de enfocarse en la gestión del cambio y el desarrollo organizativo, esto implica caminar hacia una transformación de organizaciones tradicionales a unas ágiles.